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"Los censores". Luisa Valenzuela

¡Pobre Juan! Aquel día lo agarraron con la guardia baja y no pudo darse cuenta de que lo que él creyó ser un guiño de la suerte era en cambio, un maldito llamado de la fatalidad. Esas cosas pasan en cuanto uno descuida, y así como me oyen uno se descuida tan pero tan a menudo. Juancito dejó que se le viera encima la alegría -sentimiento por demás perturbador- cuando por un conducto inconfesable le llegó la nueva dirección de Mariana, ahora en París, y pudo creer así que ella no lo había olvidado. Entonces se sentó ante la mesa sin pensarlo dos veces y escribió una carta. La carta. Esa misma que ahora le impide concentrarse en su trabajo durante el día y no lo deja dormir cuando llega la noche (¿qué habrá puesto en esa carta, qué habrá quedado adherido a esa hoja de papel que le envió a Mariana?) Juan sabe que no va a haber problema con el texto, que el texto es irreprochable, inocuo. Pero ¿y lo otro? Sabe también que a las cartas las auscultan, las huelen, las palpan, las leen entre lí...

"Los nueve mil millones de nombres de Dios". Arthur C. Clarke

   -Esta es una petición un tanto desacostumbrada -dijo el doctor Wagner, con lo que esperaba podría ser un comentario plausible-. Que yo recuerde, es la primera vez que alguien ha pedido una computadora de secuencia automática para un monasterio tibetano. No me gustaría mostrarme inquisitivo, pero me cuesta pensar que en su… ejem… establecimiento haya aplicaciones para semejante máquina. ¿Podría explicarme qué intentan hacer con ella? -Con mucho gusto -contestó el lama, arreglándose la túnica de seda y dejando cuidadosamente a un lado la regla de cálculo que había usado para efectuar la equivalencia entre monedas-. Su computadora Mark V puede efectuar cualquier operación matemática rutinaria que incluya hasta diez cifras. Sin embargo, para nuestro trabajo estamos interesados en letras, no en números. Cuando hayan sido modificados los circuitos de producción, la máquina imprimirá palabras, no columnas de cifras. -No acabo de comprender… -Es un proyecto en el que hemos estado t...

Una bienvenida

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Mi nombre es Gisella Aramburu Pérez y soy Profesora de Literatura en el Liceo Departamental de Rocha y en la Unidad 22 del INR. Este blog busca ser un repositorio de materiales y consignas de lectura y escritura, en el que mis estudiantes privados de libertad y todas las personas que lo necesiten o deseen unirse, puedan participar. Los materiales, textos y consignas son abiertos y trascienden los contenidos específicos de cada nivel de la asignatura y buscan ser caminos para conectarnos con la lectura y la escritura creativa como forma de autoconocimiento, expresión, empatía y creación.  Si llegaste hasta aquí, te doy las gracias por tu atención y espero que este espacio pueda resultarte fértil y motivador.